sábado, 2 de julio de 2016

Esperanza de vida al nacer de la población de los barrios de la ciudad de Madrid (2009-2012)


Se ha publicado recientemente, y en el marco del Estudio de Salud de la ciudad de Madrid, un análisis detallado de la esperanza de vida al nacer de la población de la ciudad según sus barrios de residencia. El trabajo, realizado por Gema Blasco y por quien suscribe, es una aportación que se hace desde Madrid Salud al conocimiento de la salud de la población madrileña, sus factores determinantes y las desigualdades sociales y territoriales que inciden en su distribución.



Esperanza de vida al nacer en la población de los barrios de la ciudad de Madrid (2009-2012)


Ortofoto de El Goloso, el barrio con mejor esperanza de vida al nacer de todos los de Madrid (2009-2012). Como se observa, prácticamente la única zona urbanizada se sitúa al sur (PAU de Montecarmelo)


El trabajo, con sus mapas, gráficas, tablas y ortofotos, puede consultarse en la web de Madrid Salud a través de este link: http://bit.ly/21yHpYW .


Manuel Díaz Olalla



jueves, 28 de enero de 2016

Vivir sí, pero sólo hasta donde se pueda pagar




Manuel Díaz Olalla

El pasado 16 de diciembre de 2015 el diario británico The Independent publicó un artículo en el que proponía al lector que cumplimentara un sencillo test de 14 preguntas para conocer cuántos años aproximadamente le quedaban de vida (http://bit.ly/1SlTcIx). Es una elaboración desarrollada a partir de los trabajos realizados por investigadores de la Universidad de Pensilvania sobre una cohorte de 500.000 personas a la que se ha seguido durante más de 10 años.

Desde el punto de vista epidemiológico la naturaleza del cálculo es intachable. Se fundamenta en la agregación de riesgos de mortalidad conocidos, atribuibles a distintos factores determinantes de la salud. Entre estos, y ahí radica la cierta originalidad del método, se sitúan destacadamente no sólo algunos antecedentes clínicos comunes (como la diabetes) o la concurrencia de algunos factores de riesgo ligados a los estilos de vida (sedentarismo, tabaco, alcohol) sino también ciertas condiciones “socioeconómicas”, como el grado escolar o la renta anual, y de valoración subjetiva de la propia salud. Estas últimas circunstancias que tienen que ver con la posición social o la autopercepción de la salud, y cuyo efecto en la supervivencia es muy conocido a través de los análisis actuales de epidemiología social, no siempre se trasladan a los cálculos del riesgo de morir. Y aquí está la primera sorpresa: aunque todos los estudios evidencian esta realidad, choca que, en términos llanos, el poder adquisitivo de cada cuál sea tan determinante de la supervivencia, sobretodo porque pensábamos que una de las manifestaciones más elocuentes de la civilización era que la vida y el bienestar se mantuvieran al margen de estas contingencias....

Para seguir leyendo clickar aquíhttp://bit.ly/1SlTcIx


Publicado en la página web de la Fundación Sistema, 20 de Enero de 2016. 

miércoles, 6 de enero de 2016

Estudio de Salud de la ciudad de Madrid 2014: conocer para saber, conocer para intervenir




Recientemente se ha presentado el “Estudio de Salud de la ciudad de Madrid 2014”. Es un trabajo desarrollado por profesionales de Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid), que se puede leer o descargar desde la página web www.madridsalud.es, a través del link: http://bit.ly/1IROkZF y que he tenido la suerte de dirigir. En él se analiza la situación de la salud de la población madrileña, los factores que la determinan y la distribución de problemas en diferentes grupos de población definidos por características demográficas, socioeconómicas o de zona residencial.  La existencia de un estudio previo (2005) y la disponibilidad de otros actuales de España y Europa permiten dar a esta visión una perspectiva simultáneamente longitudinal y transversal

El conocimiento de la desigualdad social y territorial existente dentro de la ciudad, así como su evolución en el tiempo, es uno de los ejes fundamentales de este trabajo, lo que aporta una serie de elementos básicos útiles a la hora de planificar intervenciones que avancen hacia la reducción de la misma. Y en este plano se establece uno de sus valores añadidos: conseguir que la visión de la salud se incluya en todas las políticas. Es lo que se ha planteado desde el gobierno municipal con el nombre de “Madrid, la ciudad de los cuidados” sobre la convicción de que "todas las personas somos vulnerables, interdependientes y necesitamos cuidados".

Conocer para entender, sí, pero sobre todo conocer para intervenir. Alcanzar a saber qué grupos sociales presentan mayor riesgo de sufrir determinados problemas de salud,  o con más frecuencia desarrollan algunos hábitos que los incrementan, o en qué zonas de la ciudad se concentran determinados factores perjudiciales para la salud, permite una planificación sanitaria también desigual pero equitativa desde el punto de vista de las intervenciones en promoción y prevención y bajo la premisa de orientar la naturaleza de las mismas o su intensidad hacia algunos grupos de población o  hacia determinadas zonas donde viven personas con dificultades especiales.

Se observa que la salud de la población de la ciudad de Madrid está mejorando aunque existen importantes oportunidades para una mayor reducción de la carga de enfermedad prevenible. La brecha en las tasas de mortalidad entre hombres y mujeres se ha reducido, pero las desigualdades en salud entre grupos sociales y entre zonas de la ciudad siguen siendo muy acusadas. La población que reside en los distritos del Sur y el Sur-Este de la ciudad es la que mayor dificultad enfrenta para mantenerse sana y vivir muchos años, en especial los hombres. De hecho la desigualdad se agudiza en los últimos años fundamentalmente por el hecho de que los hombres de esas zonas mejoran mucho menos su salud que el resto de la población, retrasándose por ello respecto a los demás.

En este trabajo, con el objeto de aproximarnos a la cuantificación del impacto de la desigualdad socioeconómica y territorial en la mortalidad, se ha calculado la proporción en que disminuiría la tasa de mortalidad general ajustada por edades en el caso de que la población de todos los distritos registrara un riesgo de morir idéntico al de la población de Chamartín, la que tiene el más bajo de todos. Es decir, cuánta mortalidad se evitaría si no existiese desigualdad y todos los distritos tuvieran la situación del mejor de ellos, equiparándoles por tanto a todos con la mejor de las posibilidades. En este caso disminuiría la mortalidad con datos de 2013 en toda la ciudad en un 10,55% de la tasa ajustada, esto es, aproximadamente unas 1.422 defunciones menos. Cabe consignar aquí que esta cifra es muy similar a la hallada en 2005 que, con datos de aquél año, se aproximó a un 11%. Con este mismo planteamiento en el mismo año 2013 la población que reside en el grupo de distritos de menor desarrollo hubiera reducido su mortalidad un 11,40% de haber registrado una tasa de mortalidad ajustada por todas las causas idéntica a la hallada para la población del grupo de distritos de mayor desarrollo.

Disminuyó la mortalidad registrada en los últimos años, excepción hecha de lo ocurrido entre 2010 y 2012 en que, como en el conjunto del Estado y en la ciudad de Barcelona, cayó la esperanza de vida seguramente por efecto de las políticas desarrolladas con la justificación de la crisis económica. Al no haber ido acompañado este descenso de otros similares en morbilidad crónica, las personas viven más tiempo con enfermedades, problemas de salud y limitaciones de todo tipo. En concreto y para quienes nacen en la actualidad en Madrid se puede calcular que vivirán un 20% de su vida total con mala salud si son hombres y un 25% si son mujeres. 

La alta prevalencia de problemas crónicos, cuya distribución, además, nos devuelve una foto nítida de la desigualdad (tienen más riesgo de padecerlos las mujeres, quienes pertenecen a un hogar de clase social desfavorecida o viven en zonas de menor desarrollo), es uno de los problemas más llamativos de entre los encontrados, así como la gran proporción de personas con riesgo de mala salud mental, con exceso de peso, que llevan una vida sedentaria o se alimentan mal. La elevada fecundidad detectada en chicas adolescentes, en especial inmigrantes que viven en zonas periféricas, es otro problema que sin duda merece nuestra atención. 

Las políticas deben abordar las causas de la mala salud, así como de la mortalidad prematura, considerando en la planificación de todas ellas el determinante papel del envejecimiento y  sobre-envejecimiento de la población de Madrid. 

Este trabajo demuestra también que se necesita una acción sistemática tanto a nivel local como a nivel nacional para reducir la exposición al riesgo, apoyar conductas saludables, aliviar la gravedad de los trastornos discapacitantes crónicos, y mitigar los efectos de la privación socioeconómica.

J. Manuel Díaz Olalla

lunes, 11 de mayo de 2015

Podemos y las desigualdades en salud: estrategia equivocada

Recientemente y al calor de la precampaña electoral para las elecciones autonómicas de 2.015 ha vuelto al candelero una información antigua sobre la esperanza de vida en la ciudad de Madrid y en algunos de sus barrios. El dato lo ha aportado “Podemos”, en concreto su candidato a la Comunidad de Madrid José Manuel López, quien lo utilizó en un acto en el Hotel Ritz de Madrid el día 13 de Abril. Desde entonces ha sido twitteado y retwitteado con profusión por ese partido y por algunos de sus dirigentes, siendo reproducido también en algunas crónicas periodísticas, como la de Carlos Córdova en El País el 1 de Mayo  (http://bit.ly/1I2tt4c). Como antecedente del repentino interés político-mediático por esta información puede mentarse un artículo publicado en el mismo diario y sobre el mismo tema hace 8 años (http://bit.ly/1AR9D4p).

El dato de Orcasur al que se hace referencia está publicado en el Estudio de Salud de la ciudad de Madrid que vio la luz en 2.008 y fue calculado a partir de los datos oficiales de mortalidad y población de 2.002. Se trata, por tanto, de la esperanza de vida de los hombres de ese barrio en 2.002.



En la página 194 de dicho Estudio, que se puede descargar de la web de Madrid Salud a través de este link: http://bit.ly/1GkFYEX, se recoge que la Esperanza Media de Vida al Nacer (EMVN) de los hombres del barrio de Orcasur era, entonces, de 71,59 años, esto es, entre las más bajas de los barrios de la ciudad analizados. En dicho trabajo no se compara ese dato con el del Distrito de Salamanca (“distrito”, que no “barrio”) como insisten en hacer políticos y periodistas, no siendo razonable realizar esas comparaciones entre unidades territoriales tan diferentes por la distinta magnitud de sus cifras de población (Barrio de Orcasur unos 13.000 habitantes y Distrito de Salamanca unos 146.000, o sea, más de 10 veces más) y por el desigual número de defunciones anuales que ambas zonas registran,  si bien ambas esperanzas de vida aparecen en dicho trabajo. En el citado artículo de El País de 2.007 el periodista compara también y, como digo a mi modo de ver, erróneamente, el indicador calculado a partir de datos procedentes de un solo año de barrio y distrito, aunque de aquélla crónica periodística se deduzca que en el Estudio las comparaciones se hacen sólo entre distritos.

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domingo, 10 de mayo de 2015

La decepcionante ambigüedad del programa electoral del PSOE en materia sanitaria

Dibujo de Malagón


Como absolutamente decepcionante se puede calificar el programa electoral del PSOE para las elecciones autonómicas de 2.015 en su aspecto sanitario. Me refiero, específicamente, a la tibieza con que aborda el penoso asunto de la privatización sanitaria emprendida “a saco” por los gobiernos del PP. Se trata, como saben los lectores, de una de las políticas que más han contribuido al expolio sanitario y al desmantelamiento del sistema público constituyendo, por ello, una gran amenaza para la equidad en la salud y en todos los ámbitos de la vida.

La privatización del sistema sanitario público en España, conceptualmente y por la forma en que se está llevando a cabo, es un escándalo de enormes proporciones que ha sido rechazado mayoritariamente por los ciudadanos, bien sean pacientes actuales,  potenciales o futuros  o, simplemente, trabajadores sanitarios. Se basa en el deterioro concienzudo del sistema público, la degradación de la calidad asistencial, las ganancias desmedidas de las empresas que participan en la rapiña y la pérdida de derechos de pacientes y trabajadores públicos. La perseverante y ejemplar lucha de la población madrileña contra el pestilente proceso privatizador emprendido por el peor gobierno que ha soportado esta comunidad autónoma, es un simple pero gráfico ejemplo de hasta qué punto ha dejado de serle fácil a los timadores profesionales y  a los jugadores de ventaja que masivamente pueblan las instituciones, engañar a  la población con falsos argumentos que en realidad esconden la búsqueda de privilegios particulares mientras aniquilan el bien común. Es una muestra de hasta dónde está dispuesta a llegar en defensa de sus derechos y de los servicios públicos.

En este contexto resulta absolutamente incomprensible que el programa electoral del partido de la oposición no aborde, entre las medidas que se compromete a tomar si formara gobierno,  ni el final de la privatización sanitaria en cualquiera  de sus formatos (desde el  más brutal  de la gestión sanitaria al más crónico y larvado de las derivaciones masivas a centros privados), ni la devolución al sistema público normalizado de los hospitales que ya tienen gestión privada.

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